jueves, 24 de abril de 2008

mi primer cigarrillo

Mi primer cigarrillo

Marbelly Vallejos

Creo que con mi anécdota muchos se sentirán identificados, ya que trata de mi primera vez con un cigarrillo, aquella primera vez que se remonta en los años de mi secundaria.

Era a comienzos del nuevo milenio, recuerdo que cursaba mi primer año de secundaria, estaba en esa edad en la que la curiosidad azota, además todo lo desconocido tenia que volverse común para evitar burlas de mis amigos o compañeros que pregonaban ser ya experimentados en la materia.

La primara vez que yo fume un cigarrillo no fue en una fiesta, ni en ninguna celebración en especial. Estaba en casa de mi querida amiga Ericka, después de haber cumplido con las tareas del día, nos encerramos en su cuarto, ella levanto la almohada en la cabecera de la cama y agarró un paquete de cigarrillo, me ofreció, yo sonreí y le di un no inseguro como respuesta.

“nunca te has fumado uno, uyyy si yo hasta el tren se hacer ya, mira te muestro y luego te fumas uno yo te enseño como se hace el golpe, si es fácil”, recuerdo que me dijo la chaparra como cariñosamente le decíamos en secundaria.

Agarre el cigarrillo me temblaba la mano y el corazón me palpitaba rápidamente pero al final del día estaba aprendiendo a fumar por lo tanto los nervios no importaban. Cuando di el primer sorbo me ahogué, comencé a toser sin parar y a pensar, ¿cual era el chiste o lo rico de ésto?

Ericka se burlaba de mí y me decía que fumar era rico y placentero, pero yo realmente no sentía nada placentero estar destilando humo por mi boca. “Es que no sabes hacer el golpe”, me repetía una y otra vez, con unas cuantas clases más aprenderás.

Así fue, logre hacer el famoso golpe, sin embargo continuaba con la misma pregunta, donde esta lo rico y placentero en fumarse un cigarrillo. No sentía ninguna emoción, ni nada realmente extraordinario, a pesar de eso no puedo negar que a lo largo de mi secundaria si mal no hago mis cálculos me fume como unos diez cigarrillos pero todo por moda, por hacerle compañía a chicas como Sandra (otra compañera), que fumaba como chimenea.

Como diez cigarrillos en mis casi ya veinte años de vida, no es una cantidad considerable cuando en el mundo existen personas que se pueden fumar diez en menos de tres horas dañando de esa manera su salud y la salud de los que lo rodean.

Hoy puedo decir que soy una de los pocos adolescentes que le dicen no al cigarro, corrí con suerte de no enviciarme y no dejarme comer por la moda y la rutina de este maldito vicio que tiene encerrado a muchos.

Ahora en la universidad, la mayoría de mis amigos fuman sin embargo no se si es mi madurez y mi seguridad que ya no se me apetece ni por moda fumarme un cigarrillo. Con respecto a Ericka mi querida amiga la última vez que la vi, (hace dos años) me dijo que ese bandido cigarrito no la quería dejar a ella, pero ella si a él por que era muy dañino para su salud.

1 comentario:

Orcas del Terraza dijo...

Realmente el cigarro es un vicio que tienen la mayoría de los j{ovenes. Algunos de mis amigos fuman y realmente es algo inc{omodo para mi. Realmente creo que es un vicio que daña no solamente a la persona que lo practica sino también a todas aquellas que lo rodea. Por otro lado hay que tomar en cuenta el daño que éste ocasiona al medio ambiente, especialmente esn la actualidad cuando todos sabemos que la naturaleza está en peligro.